martes, 16 de julio de 2013

YOUR WILL FOR ME



 Osas meterme en tu vida, me adentras en tu mundo agobiante

Tiras suavemente de mi mano, haciendo que ingrese por esta cueva oscura, no  diviso  el camino más sin embargo el calor de tu palma sobre la mía me hace continuar adelante.

Como errante por el camino me considero al saberme sin ti por unas decimas de segundo, en que ya no sujetas mi mano, y la sensación de perderte estruja sin consideración mi corazón, las decimas ahora son minutos, camino lento hacia adelante esperando no delatar mi temor, no demostrar lo frágil que me siento sin ti.

Es electrizante el sonido de tu vos, llamas mi nombre desesperada al no encontrarme en el lugar que me dejaste, continuas llamando haciendo que el tono bajo de tu  voz erice cada vello de mi cuerpo, me hechizas. Con el peso de tu cuerpo recargado en el mío mientras sujetas mi cintura y dices a mi oído entre lagrimas  “no vuelvas a alejarte de mí”

Me agobia tu mundo, me incomodan las personas pertenecientes a él

Aún así,  con solo una frase tuya, con un movimiento suave de tus dedos sobre mi piel, causas que no logre pensar coherentemente y me adentro en él por voluntad propia, para estar  a tu lado, en este mundo colosal a mi parecer, que se hace maravilloso y accesible al sentir tu aroma y tu cabello rizado en mi rostro al sujetarme de ti al llevarme a beber un té, al ver tus gestos  al preparar para mí un café, al llamarme a media noche fingiendo que no sabes la hora, porque aunque no lo admitas sé que me extrañas.

Osas manejar mi voluntad a tu antojo, me confundes con tu actitud ruda para luego sorprenderme con gestos que sé son solo para mí.

A veces quisiera saber: si esto es un juego ¿Por qué no jugamos juntas? ¿Por qué no me das una oportunidad de intentar ganar?

Aun no has dicho que me quieres, tal vez nunca lo hagas, solo dices que hay miles  de maneras para expresarse. Lo que me hace preguntarme: llevarme de tu mano suavemente, por tu mundo de rostros superficiales, en el cual estoy por fuera de los estándares, de “tus” estándares     ¿es tu manera de amarme?

Si es así, desearía escucharlo de tus labios, con tu voz ronca alguna vez.